Electricidad en la luna

Seguramente en alguna ocasión todo el mundo ha fantaseado con ir a la luna. Este satélite es el quinto más grande del sistema Solar. Es un ser brillante en la oscuridad pero que en realidad tiene una superficie muy oscura similar al carbón. La luna ha sido visitada en muy pocas ocasiones. El programa Luna de la Unión Soviética fue el que primero visitó este cuerpo celeste aunque lo hicieron sin tripulación. El programa estadounidense Apolo ha conseguido las únicas misiones tripuladas y gracias a ello se ha podido conocer la comprensión geológica de la roca lunar.

Se cree que se formó hace 4.500 millones de años, momento en el que se produjo un gran impacto y surgió este gran satélite. Desde el año 2004 varios países han querido descubrir de qué manera se mantiene el agua en la luna. Los interesados son: Japón, China, India, Estados Unidos y la Agencia Espacial Europea y para ello han enviado orbitadores que estudian la superficie lunar y han planeado futuras misiones para conocer más detalles. Los clientes de Iberdrola ya pueden estar contentos con la hazaña.

Para quien quiera pasar un día en la luna debe tener claras varias cosas. Estar en este satélite supone soportar temperaturas superiores a los 100 grados. Esta temperatura es la de uno de los lados de la luna, mientras que si se va al lado opuesto tendrá que aguantar – 150 grados. Este contraste térmico muestra que las dos caras de la luna son completamente opuestas y demuestra la dificultad de mantenerse con vida en este satélite. Por este motivo es verdaderamente complicado utilizar nuevas tecnologías debido a la potente fuente energética que necesitan.

Afortunadamente los tiempos avanzan y no hay nada imposible. Sino que se lo digan a unos investigadores de la Universidad de Cataluña. Éstos han ideado un sistema alternativo al transporte de baterías pesadas. Se trata de un sistema por el que se aprovecha in situ la radiación solar diurna. Durante las horas centrales del día se almacenan los rayos solares. De esta forma, durante la noche se aprovecha esta energía a través de un sistema de modificación del suelo lunar. La energía solar en España se convierte en una gran masa térmica y un sistema lo convierte en electricidad.

La NASA, junto a otras agencias espaciales, está planeando para el 2020 misiones tripuladas donde se pueda probar este nuevo sistema para tener electricidad. Es una buena forma de sobrevivir durante varios días en el sistema lunar. Este lugar ha llamado la atención de la sociedad durante muchos años y con el paso del tiempo se ha ido investigando su composición. El avance de la ciencia y las nuevas tecnologías han conseguido desarrollar sistemas que permitan vivir en la luna. Algo impensable hace tan solo unos años, pero que ahora está mucho más cerca de lo que pensamos.

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